Era un gorrión que quería saltar del nido
Quería subir a la cima
Y sin coger impulso, saltó
confiando en la vida.
Se convirtió en albatros
Destinado a volar contra los vientos
Perdió algunas plumas,
Se llevó unos cuantos porrazos
Pero era fuerte y terco
Y así acabó encerrado en un hoyo
Apartado del mundo y de las puestas de sol.
Entonces se transformó en un gran águila
Demasiado resistente para rendirse
Abre sus largas alas y sigue las corrientes
Da igual a dónde lo lleven, sabrá improvisar
Y en silencio afrontar todos los obstáculos
Y así fue como se hizo fuerte y pudo evolucionar...
Hasta explotar...
En un fuego que surge de su corazón
Es el fénix que sale del caos
Oh pajarito, renace de tus cenizas,
Que la luz te consume
Que queme toda huella de sufrimiento
Oh fénix, enseñales que tu autodestrucción
Tenía un propósito, una misión,
Que tu renacimiento es una explosión
De esperanza, amor y rebeldía,
Que nadie podrá verte volar ya que estarás
demasiado alto y lejos; mofándote
Y si aún quieres llorar un poco,
Puedes refugiarte cerca del sol
Que ninguna mirada
Se atreve a afrontar.
Me gusta mucho esta canción, la escribí casi sin darme cuenta, con una linea directiva, este gorrión: un ser querido que estuvo a mi lado en 2012 y volvió a aparecer fugazmente en 2016, cuando la créé. Pero fue sólo más tarde, cuando volví a desenterrar esta letra, que me di cuenta que también se podía aplicar este texto a mí misma. Y seguramente a ti también, lector.
Se trata de superación, del hecho de caer y levantarse, de tocar fondo para impulsarte y saltar más alto. C'est la vie.
Este gorrión, inicialmente un amigo cercano que tiene dos perlas negras por ojos, como el pájaro, representa también nuestros inicios en la vida. Esa persona que fuimos, llena de ilusiones y sueños, que fue cogiendo forma a costa de pulir bordes contra las realidades angulosas de la vida, aprendiendo poco a poco.
El albatros es ese adolescente o joven adulto, fuerte y seguro de sí mismo, que piensa saberlo todo, que quiere volar por sus propias alas y poner a prueba su valor y su coraje tomando de frente los desafíos de la vida.
Y este águila majestuoso, es el que ganó, y perdió también, batallas contra los vientos y lo que traen, forjándose un carácter, aprendiendo de las pruebas de la existencia pero sobre todo, conociéndose y respetándose.
Es la evolución de cada individuo cuando decide afrontar la vida de pleno y aceptar adaptarse y amoldarse a ella.